Wednesday, October 14, 2009

Una llamada de teléfono

Estás enfrascado en tu trabajo, andando en círculos cada vez más cerrados en torno a un dilema que te absorbe, cuando suena el teléfono, un número desconocido, descuelgas y dices "¿sí?" Y sigues tan embebido en lo que te traía mártir que te pasas como un minuto pensando que es otra persona y de repente te dicen "¿no sabes quién soy?" y resulta que es tu tío, con el que hace ya cinco años que no hablabas, y se te borra cualquier pensamiento anterior de la cabeza, y sueltas lo que tienes en las manos y te niegas a la sumisión al puesto de trabajo porque ese cariño por teléfono te ha hecho súbitamente libre. Bajas al almacén y no dejas de hablar porque tienes miedo de que si dejas de hablar se evaporará la conexión. Y tu tío te habla y te ríe como siempre, como si no hubiera pasado este tiempo, confirmando que todo se aleja menos esa confianza que teníamos. En fin, éso es lo que alegra el día y marca un hito, repara un daño, apuntala un alma. Así.